Entre “podría”, “prevé” y “hará” hay una diferencia que puede alterar la lectura de un anuncio. Si una noticia procede de otro idioma, merece la pena revisar el verbo que sostiene su afirmación principal.
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Sigue el enlace a la declaración o documento citado, si está disponible. Compara la oración completa, no únicamente una palabra consultada en un diccionario. La negación, una condición o una atribución pueden estar fuera del fragmento destacado.
Conserva los límites de tu propia lectura
Si no dominas el idioma, utiliza la traducción automática como ayuda inicial y busca una versión autorizada o una explicación competente cuando el matiz sea importante. No declares una traducción falsa solamente porque otra herramienta propone una redacción diferente.
Para resumir, mantén visible quién afirma algo y con qué grado de certeza. Puedes señalar una diferencia concreta entre versiones y dejar abierta su interpretación. Esa precisión es más útil que acusar intenciones basándote en un verbo aislado cuyo contexto todavía no has podido comprobar.

